Mi mejor amigo
Pareja: Kentin x Alexy
No sé si algún día escribiré una continuación, pero me gusta mucho está pareja y está historia,. En fin, espero que la disfruten.
Atte A.Lady
------
Cuando volví a la ciudad, una melancólica ola de pensamientos se apodero de mí, ya que había sido solo un inocente chico en un lugar muy oscuro, pero ahora, que había logrado salir de la escuela militar y me había transformado en alguien fuerte, estaba decidido a destruir todos los malos fantasmas que marcaban mi pasado
Con la idea permanente de mi venganza, volví a la academia Sweet Amoris para buscar a todas las personas que me habían tratado mal, y a pesar de que muchos cambiaron su actitud por mi nuevo aspecto, estaba decidido a no perdonar a nadie.
El único problema o equivocación que cometí, fue que al estar tan enfocado en mi trabajo, no me percate de unos acechadores ojos, que se acercaron lentamente, y con inocente saludo, comencé a caer en su trampa.
Con la idea permanente de mi venganza, volví a la academia Sweet Amoris para buscar a todas las personas que me habían tratado mal, y a pesar de que muchos cambiaron su actitud por mi nuevo aspecto, estaba decidido a no perdonar a nadie.
El único problema o equivocación que cometí, fue que al estar tan enfocado en mi trabajo, no me percate de unos acechadores ojos, que se acercaron lentamente, y con inocente saludo, comencé a caer en su trampa.
-Hola– dijo una amable voz, que llego a asustarme porque me había encontrado distraído, pero al voltearme, me tope con una criatura inocente o eso pensé por su apariencia. Tenía el cabello azul y unos ojos brillantes de color violeta, y al observar su ropa, cargada de colores saturados, me percaté que jamás lo había visto, por ende, era un alumno nuevo.
A mí no me habían acogido de una manera muy alentadora, así que yo debía ser amable con él, como hubiese deseado que me tratasen.
-Hola, mi nombre es Kentin, ¿Eres nuevo? – pregunté con la mejor sonrisa que pude entregar, logrando que el chico se sonrojara y sus ojos me miraran sorprendido, ya que de seguro era el primero en darle una grata bienvenida, así que me sentí bien conmigo mismo.
-Sí, soy nuevo, mi nombre es Alexy, un placer – exclamo rápidamente con alegría. Con esto terminado, me aleje de él, pero como si el destino o alguna magia se desbordara, me encontraba con este chico una y otra vez, por los pasillos, en el patio, en los baños, en todas partes. Incluso por un momento pensé que me seguía, pero su amabilidad y espontaneidad me decían lo contrario, así que tuve que aceptar que fuese mi mejor amigo de una manera algo forzada, el cual me acompañaría en mi desquite, trazando planes y realizando travesuras contra Amber.
Y a pesar de los problemas que nos envolvían constantemente, contra la directora o Nathaniel, él parecía no preocuparse de estas cosas, porque demostraba divertirse con mi compañía, por lo tanto acepte que me siguiese a todos lados, incluso fuera de clases, ya que era alguien muy leal.
En ese momento aun no me daba cuenta de lo que él planeaba, ya que con sus bromas y risas parecía alguien normal o mejor dicho, confiable, pero cuando llegó el verano y las altas temperaturas apresaban las calles, continuo por invadir mi casa, invitándose todos los días.
No me incomodaba tener compañía, por lo cual aceptaba que llegara después de mi entrenamiento matutino, y como ya varios días, yo estaba sentado en el suelo de madera, apoyando mi espalda en el respaldo de mi cama, mientras él se adueñaba de está. No sé muy bien porque, pero tenía la mala costumbre de siempre dejarla desordenada, porque se envolvía con las sabanas o se pasaba abrazando mi almohada, sin embargo, era un buen reto para mi paciencia.
En ese momento aun no me daba cuenta de lo que él planeaba, ya que con sus bromas y risas parecía alguien normal o mejor dicho, confiable, pero cuando llegó el verano y las altas temperaturas apresaban las calles, continuo por invadir mi casa, invitándose todos los días.
No me incomodaba tener compañía, por lo cual aceptaba que llegara después de mi entrenamiento matutino, y como ya varios días, yo estaba sentado en el suelo de madera, apoyando mi espalda en el respaldo de mi cama, mientras él se adueñaba de está. No sé muy bien porque, pero tenía la mala costumbre de siempre dejarla desordenada, porque se envolvía con las sabanas o se pasaba abrazando mi almohada, sin embargo, era un buen reto para mi paciencia.
Suspire sintiendo como el ventilador volvía a darse vuelta, dejándome sin su brisa, - Debemos coordinar que haremos estas vacaciones para molestar a Amber – exclame sin ningún ánimo.
-La venganza no es buena – contestó sonriendo, mientras jugaba con mi cabello, y como esto era tan agradable, deje que siguiera, aparte el calor que nos asfixiaba, no me hacía pensar con fluidez, - Cuando acabemos con Amber, podremos continuar con un objetivo mayor, Castiel – aclare, golpeando una de mis palmas contra mi puño, ya que todo estaba planificado a la perfección.
-La venganza no es buena – contestó sonriendo, mientras jugaba con mi cabello, y como esto era tan agradable, deje que siguiera, aparte el calor que nos asfixiaba, no me hacía pensar con fluidez, - Cuando acabemos con Amber, podremos continuar con un objetivo mayor, Castiel – aclare, golpeando una de mis palmas contra mi puño, ya que todo estaba planificado a la perfección.
-Así que Castiel.... ¿Qué hizo él? –Preguntó a pesar de que no parecía interesarle realmente, pero lo mire con agudeza, para que entendiera mi rabia, - Cuando le pedí ayuda porque Amber robo mi dinero, él solo se burló – dije muy serio, y en ese momento Alexy comenzó a reírse en mi cara, desconcertándome, -¡¿De qué te ríes?!- reclame molesto.
-Eres muy infantil, esas cosas deberías superarlas y gastar tus energías en cosas más productivas –añadió con una bella sonrisa, que llego a sonrojarme, porque, de alguna manera, sentía que destellaba, - ¿En cosas como que? – Pregunté, dejando caer mi cabeza en el borde de la cama, para sentir como pasaba la brisa del ventilador nuevamente, añadiendo, -Hace mucho calor como para que salgamos, aun que podríamos ir a la playa.
Como si mis palabras le hubiesen echado monedas, se levantó al instante, asustándome un poco, porque había matado la estática escena que teníamos, - Para ir a la playa debemos comprar trajes de baño – dijo sonriendo como él solo sabía hacer. "De verdad creo que debería practicar más mi sonrisa, para que se viese así de espectacular con las chicas".
-Ya tengo bañadores, si quieres te presto uno, aparte no deseo gastar mi dinero en uno nuevo-. Sí, esa fue mi excusa para detenerlo, porque en el poco tiempo que llevábamos en nuestra misión, me había dado cuenta de su debilidad: "la ropa"; y podía estar horas probándose prenda tras prenda.
-Ya tengo bañadores, si quieres te presto uno, aparte no deseo gastar mi dinero en uno nuevo-. Sí, esa fue mi excusa para detenerlo, porque en el poco tiempo que llevábamos en nuestra misión, me había dado cuenta de su debilidad: "la ropa"; y podía estar horas probándose prenda tras prenda.
-Claro que no, de seguro no son de la temporada, si quieres yo te regalo el que te quede mejor – argumento con rapidez, y solo suspire, porque había perdido, pero no quería probarme nada., - Lo siento Alexy, sé que quieres ir, pero no estoy de ánimos para ver ropa.
Alexy volvió a acomodarse en mi cama, e irónicamente yo continué en el suelo, porque era el lugar más agradable desde mi perspectiva, -Kentin eres un aburrido – reclamo, pero por suerte, sabía cómo animarlo, - Si mañana está mejor el clima, podemos ir todo el día de compras -, con solo esto saque brillos nuevamente en sus ojos, - ¿Y después podemos ir a bailar? - añadió, - Esta bien, aunque jamás he ido a algo así.
-¡Ya quiero que sea mañana! – grito contento, de verdad me animaba verlo así. Tal vez tenía razón, estaba perdiendo demasiado tiempo en mi revancha, sin disfrutar de que ahora en la ciudad tenía un amigo, aparte me había vuelto alguien atractivo, podía regocijarme de eso.
-¿Y a donde iremos, habrán muchas chicas lindas? – Pregunté animado, pero a diferencia mía, él cambio drásticamente su expresión, -Pensé que íbamos a pasar tiempo entre nosotros – dijo con una cara de tristeza, que podía matar a cualquiera, -Lo siento, tienes toda la razón, aunque si bailamos juntos todo el tiempo se verá extraño – dije riendo con nerviosismo.
- ¿De verdad crees que es raro? -, se levantó quedando sentado en la superficie, sin dejar de mirar la nada. -Bueno, es raro que dos hombres en una discoteca bailen juntos todo el tiempo, o eso creo, jamás he ido a una – comente aun calmado, intentando defender mi posición sin herirlo, como parecía que lo hacía.
En ese momento me percate de todo, abrí mis ojos asombrado, trague saliva y me quede atónito, - Tú, ¿Acaso eres..? -, dije sin poder pronunciar lo último, pero él me grito dejándome pasmado, -¡Dilo! -, me miró con odio, mostrándome esa faceta que jamás había visto en él.
En ese momento me percate de todo, abrí mis ojos asombrado, trague saliva y me quede atónito, - Tú, ¿Acaso eres..? -, dije sin poder pronunciar lo último, pero él me grito dejándome pasmado, -¡Dilo! -, me miró con odio, mostrándome esa faceta que jamás había visto en él.
-Lo siento, no quería molestarte, de verdad no soy alguien discriminador, pero no tenía idea -, me irritaba no poder corregir mis palabras, se notaba que lo había ofendido sin querer, pero a pesar de mis intentos, se paró, con la intención de irse.
Yo no pensaba que estuviese mal que las personas se amaran, sin importar nada, ya que creía conocer el sentimiento y sí no producías ningún daño, ¿Qué importaba a quien amaras?, pero ahora había caído en una mala situación, debía hacer algo rápido, porque mi mejor amigo resultaba que le gustaban los hombres y yo solo lo había ofendido.
Yo no pensaba que estuviese mal que las personas se amaran, sin importar nada, ya que creía conocer el sentimiento y sí no producías ningún daño, ¿Qué importaba a quien amaras?, pero ahora había caído en una mala situación, debía hacer algo rápido, porque mi mejor amigo resultaba que le gustaban los hombres y yo solo lo había ofendido.
-Espera Alexy -, me levante a la mayor velocidad que pude, alcanzando uno de sus brazos, para darlo vuelta con prisa, y sin pensarlo dos veces, tome su rostro en mis manos, dándole un beso, posando mis labios sobre los suyos superficialmente, como lo había hecho con Amber hace un tiempo atrás, aun que por una extraña razón, una sensación eléctrica traspaso en un segundo todo mi cuerpo, y al percatarme de esto, me aleje al instante, sosteniendo ahora sus brazos, -¡Ves, no lo encuentro raro, por favor no creas que afectara nuestra amistad!.
-Ya lo hizo – susurro, provocando que mi animo bajase, porque al parecer no podía corregir el lió que había armado, ¿De verdad seguía molesto conmigo?, me pregunté molesto y lo solté, ya que había hecho todo para que no acabara nuestra alianza, así que era decepcionante ver como mis esfuerzos se desvanecían.
Cerré mis puños con fuerza, porque había estado tanto tiempo en la escuela militar y aun seguía pensando como un niño. Agache mi cabeza, sintiendo como mis lágrimas caían por mis mejillas y pase mi brazo por mis ojos, para quitarlas, hasta que sentí que levanto mi mentón con sus manos, provocando que nos mirásemos a los ojos, , - Siempre tan infantil – dijo con una conmovedora expresión, y suavemente secó mi cara con sus dedos. Me arrepentí de no verme tan atractivo y maduro como él.
Antes de que reaccionara nuevamente, me empujo con rapidez, provocando que cayera sentado en mi cama, donde él se arrodillo a los pies de esta, para comenzar a desabrochar mis pantalones, ye instintivamente solo los agarre con rapidez, porque todo me había desconcertado. Levante mi vista y observe sus ojos fijos en mi cara, con una expresión muy seria, que llegó a asustarme, -Si de verdad quieres que te crea, demuéstramelo así, prometo que no haré nada que no quieras y después haremos que nunca paso.
Me quede boquiabierto, sin poder pensar con claridad, porque estaba contra la espada y la pared, pero sabía que Alexy no era alguien en que no se pudiera confiar, ya que habían pasado meses en los que me había demostrado su amistad, sin embargo, tampoco podía dejarme llevar por una insinuación así, no sé porque, pero no podía, algo me decía que no debía, tal vez mi sentido de supervivencia.
Aun sostenía mi ropa y él la tensaba, tirándola levemente, así que todo se volvía un juego, en donde uno de los dos iba a perder, y a pesar de que podía hacerle una llave y dejarlo incapaz de moverse más, aun reflexionaba: "Alexy es una persona importante para mí, es mi mejor amigo", una y otra a vez.
Vislumbre que de ninguna manera iba salir perjudicado si seguía con su idea, sin embargo, sí no aceptaba sus términos, se alejaría de mí para siempre. Lentamente solté mi pantalón, mordiéndome mi labio inferior, viendo como sus brillantes ojos eran complacidos, dibujando una sonrisa ligeramente maliciosa en su rostro. "¿Estará bien?" me pregunté sin poder encontrar una respuesta adecuada.
Bajo con lentitud mi ropa interior y a pesar de que sabía que ya me había visto muchas veces sin nada puesto, ya que debes en cuando llegaba después de que me duchaba, o en los probadores de la academia solía quedar a mí lado, me estremecí por el nerviosismo, y a la vez, todo comenzó a tomar forma, ¿Cómo no me había dado cuenta, si había tenido muchas pistas?.
Y a pesar de que tenía una lista de situaciones en mi mente para respaldar de que Alexy era gay, de un momento a otro, se borraron, porque tomo mi miembro entre sus manos, y comenzó a acariciarlo con brusquedad, provocando que con el continuo roce, formara una rápida erección y me quitara varios jadeos, que intentaba callar, transformándolos en fuertes respiraciones.
Y a pesar de que tenía una lista de situaciones en mi mente para respaldar de que Alexy era gay, de un momento a otro, se borraron, porque tomo mi miembro entre sus manos, y comenzó a acariciarlo con brusquedad, provocando que con el continuo roce, formara una rápida erección y me quitara varios jadeos, que intentaba callar, transformándolos en fuertes respiraciones.
Desde el primer momento, cuando me saludo por primera vez, me había estado cazando; como en una guerra, siendo un espía de mis pasos, acercándose con una falsa amistad, firmando tratados, para encontrar ese punto de debilidad. Que resultaba ser este momento.
Agarre la ropa de mi cama con fuerza, sintiendo como lamía la punta de mi órgano levemente, desesperándome, porque mi cuerpo me exigía que fuese más rápido, aun que podía apostar que él sabía bien lo que hacía, o al menos lucía tener experiencia en estas cosas. Comenzó a pasar su lengua por todos los bordes, subiendo la temperatura de mi cuerpo, y cuando comenzó a meterlo en su boca, sin dejar de moverlo con sus manos, sentí por unos segundos perder la consciencia.
Me derretía, jamás había tenido ninguna experiencia previa, así que todo ese placer carnal era nuevo en mí, y a pesar de que ya comprendía la realidad, no deseaba que parase, porque su boca era tan cálida.
Cuando logro vislumbrar mi estado, se alejó, para quitarse su polera, mostrando su formado cuerpo, el cual ya parecía el de adulto, a diferencia del mio, que estaba muy marcado, pero seguía pareciendo solo un adolescente.
Cuando logro vislumbrar mi estado, se alejó, para quitarse su polera, mostrando su formado cuerpo, el cual ya parecía el de adulto, a diferencia del mio, que estaba muy marcado, pero seguía pareciendo solo un adolescente.
Levanto mi camisa levemente, besando mis abdominales, rozando mi erección, que exigía ser nuevamente atendida, pero todo indicaba que estaba dispuesto a enloquecerme, "¿Acaso quería que se lo pidiera o qué?" me pregunte enojado, dándome cuenta como caía en su juego de una manera impresionante, lo cual me hizo pensar: "No puedo tener tan poca resistencia".
Tome su cara con mis manos, atraiéndolo, hasta que tuvo que levantarse del suelo, quedando sentado entre mis piernas, y nos besamos nuevamente, pero con una pasión que me asfixió por mi poca experiencia, sin embargo, y a pesar de que no podía seguir el ritmo, terminó siendo el beso más acelerado que hubiese dado en mi vida.
Tome su cara con mis manos, atraiéndolo, hasta que tuvo que levantarse del suelo, quedando sentado entre mis piernas, y nos besamos nuevamente, pero con una pasión que me asfixió por mi poca experiencia, sin embargo, y a pesar de que no podía seguir el ritmo, terminó siendo el beso más acelerado que hubiese dado en mi vida.
El calor del ambiente era insoportable, y ahora con esto, mi camisa se había fundido en mi sudor, así que con su ayuda y con rapidez comenzamos a desabotonara, dejando mi torso descubierto, el cual pareció ser su plato favorito, porque relamió sus labios con vista, y con agilidad ataco mi cuello, mordiéndolo levemente, lo cual me cautivo y termino con la resistencia de mis brazos, así que caí acostado en la superficie, en donde aprovecho para lamer mi pecho y volver a agarrar mi miembro.
Mi cuerpo ya no resistía más, y empeorando mi situación, se acostó sobre mi cuerpo, pegándose más, logrando que sintiera como también reaccionaba debajo de sus pantalones, así que con fuerza lo empuje, dejándolo abajo. Me miró sorprendido, pero antes de que pudiera articular alguna frase, comencé a quitarle los pescadores que llevaba y su ropa interior, dejándolo completamente desnudo.
Mi cuerpo ya no resistía más, y empeorando mi situación, se acostó sobre mi cuerpo, pegándose más, logrando que sintiera como también reaccionaba debajo de sus pantalones, así que con fuerza lo empuje, dejándolo abajo. Me miró sorprendido, pero antes de que pudiera articular alguna frase, comencé a quitarle los pescadores que llevaba y su ropa interior, dejándolo completamente desnudo.
-¿Lo habías planificado todo, no es cierto? – pregunté algo molestó, cogiendo su miembro con rapidez, para comenzar a masturbarlo sin ningún escrúpulo, sacando por fin mi necesidad de dominar la situación. Sin embargo, cuando vi su expresión, me sonroje, ya que por sus finos labios salían gemidos, que no intentaba callar, en cambio sus mejillas se habían vuelto rojas por completo, incluso su nariz, viéndose “tierno”, aunque no sabía si ese era el adjetivo indicado. Con maestría volvió a tocarme, pero toda mi atención, solo se centraba en su cara, porque no podía pestañear y perderme otro movimiento de sus labios.
“Kentin” dijo suspirando para correrse, manchando mi mano, su cuerpo, incluso las sabanas, y dejamos todo peor cuando termine cayendo del mismo modo. "Después deberé lavar todo antes de que alguien llegue", me repetí, y me acomode al otro extremo de la cama, viendo el techo, al igual que él, esperando que nuestras respiraciones se calmaran un poco.
Ninguno dijo nada en segundos, ¿Podría tener la valentía para levantarme y vestirme, sin contar que debía hacer que nada había pasado?. Ese era el trato, pero antes de que pudiese hacer algo más, él se dio vuelta, abrazándome con uno de sus brazos, y con una de sus manos, volteo mi cara, para besarme, ¿Tenía acaso otra posibilidad?, pensé, dejando que mis labios recibieran sus besos, a pesar de que aún no lograba pillar el hilo de esos movimientos.
-Kentin por favor tócame más – jadeo con su respiración agitada, y no pude evitar sonrojarme más, porque esa seductora expresión de nuevo me persuadía, aun que mi inocencia no me ayudaba para nada en esta situación, porque no entendía a que se refería, - Dime que quieres que haga – conteste con el mismo tono silencioso, mirándolo seriamente, como solía hacerlo.
Cerro sus ojos unos segundos, como si estuviese pensando y se levanto, para recostarse encima mio, dejando sus piernas a mi alrededor, y nuestras caderas estrechándose, lo cual producía que nuestros penes se rozaran, lo cual producía que mi cuerpo comenzara a excitarse nuevamente.
Tomo una de mis manos y llevo mis dedos a su boca, lamiéndolos sin ningún apuro, aprovechando su talento para calentarme con sus caras, aunque no entendía nada aún, así que cuando los alejo de sus labios, mirándome fijamente, busco mi boca de manera sutil, cerrando sus ojos con calma, y sin acabar nuestra beso, tomo mi mano y la dejo sobre uno de sus muslos, intentando que entendiese el mensaje.
Lentamente lo acaricie, sintiendo como su cuerpo se tensaba, ¿incluso con esa aparente experiencia se colocaba así?, me pregunte, pero al pasar mis dedos hasta encontrar su entrada, me miró con sus ojos violeta, como si estuviera avergonzado, así que mordió sus labios e intento relajarse, aun que podía apostar que yo estaba más nervioso que él, porque no sabía que estaba haciendo, lo cual me dejaba en una desventaja tremenda.
Cerro sus ojos unos segundos, como si estuviese pensando y se levanto, para recostarse encima mio, dejando sus piernas a mi alrededor, y nuestras caderas estrechándose, lo cual producía que nuestros penes se rozaran, lo cual producía que mi cuerpo comenzara a excitarse nuevamente.
Tomo una de mis manos y llevo mis dedos a su boca, lamiéndolos sin ningún apuro, aprovechando su talento para calentarme con sus caras, aunque no entendía nada aún, así que cuando los alejo de sus labios, mirándome fijamente, busco mi boca de manera sutil, cerrando sus ojos con calma, y sin acabar nuestra beso, tomo mi mano y la dejo sobre uno de sus muslos, intentando que entendiese el mensaje.
Lentamente lo acaricie, sintiendo como su cuerpo se tensaba, ¿incluso con esa aparente experiencia se colocaba así?, me pregunte, pero al pasar mis dedos hasta encontrar su entrada, me miró con sus ojos violeta, como si estuviera avergonzado, así que mordió sus labios e intento relajarse, aun que podía apostar que yo estaba más nervioso que él, porque no sabía que estaba haciendo, lo cual me dejaba en una desventaja tremenda.
Comencé a introducir uno de mis dedos, viendo su rostro, pero termino escondiéndolo entre uno de mis hombros, para que no lo viera, pero viendo el lado positivo, de esta manera escuchaba como su respiración se agitaba, así que comencé a jugar sacándolos y metiéndoselos en diferentes grados, y por sus sonidos, no parecía molestarle. Apoyo sus bazos entre mis cabeza, y yo lo abrace con mi brazo libre, "para que no pudiese escapar", pensé impresionandome a mí mismo, ¿Ahora quien estaba cazando a quién?.
-Alexy - mencione, y levanto su vista jadeando, revelándome como continuaba incrementando su sonrojo, así que solo le sonreí, ya que de alguna manera, me sentía el ganador de este encuentro, porque su cuerpo respondía con rapidez, formando una nueva erección, que me despertaba a mí también. Y con cierta maldad comencé a mover con brusquedad mis dedos, quitando un grito sofocante de sus labios.
-Alexy - mencione, y levanto su vista jadeando, revelándome como continuaba incrementando su sonrojo, así que solo le sonreí, ya que de alguna manera, me sentía el ganador de este encuentro, porque su cuerpo respondía con rapidez, formando una nueva erección, que me despertaba a mí también. Y con cierta maldad comencé a mover con brusquedad mis dedos, quitando un grito sofocante de sus labios.
Apoyo su rostro en mi hombro nuevamente, y comenzó a mover sus caderas para que siguiera, pero solo bese uno de sus hombros, aprovechándome de la posición, - No es necesario que seas cariñoso conmigo – exclamo con decisión, dejándome extrañado, más que en cualquier momento de esta extraña tarde, ¿Por qué me decía aquello?, me pregunté. Tal vez lo decía porque eramos amigos, solo eso, así que no tenía la necesidad de ser delicado, porque todo lo que pasaba era para satisfacer nuestro cuerpos, aun que desde mi punto de vista, esto seguía siendo mi primera vez, y eso si era algo especial.
Lo obligue a moverse, aunque no lo quisiera, dejándolo sentado entre mis piernas, sin dejar de meter y sacar mis dedos, para que me mirara fijamente, y le exigí que me besara, lo cual hizo, pero de una manera muy lenta y armoniosa. Lo abrace con fuerza y él hizo lo mismo, pasando sus brazos por mis cuello, cerré mis ojos, escuchando como sus sonidos se interponían en nuestra conexión y sonreí al separarme, para dejarlo acostado en la superficie.
El calor que me apresaba era insoportable, aun que podía sugerir que era principalmente por la época estival, pero la verdad era que lo necesitaba y deseaba seguir avanzando, pero no sabía como preguntarle eso, ya que no quería hacerle daño y si me pedía que paráramos en ese punto, lo haría.
Sin saber como, leyó mi expresión y sonrió, -No te preocupes, ya estoy acostumbrado – dijo sin dejar de mirarme con cierta ternura, pero esta respuesta no me tranquilizo, ya que trague saliva por mi nerviosismo, porque a pesar de ser el chico militar, estaba muy nervioso, y cuando logro nuevamente leer mis pensamiento, soltó una pequeña risa.
-Alexy - dije con rabia, no era el momento para tomarme el pelo, así que solo tome mi erección, para colocarla en su entrada, porque el sistema era básico y mi instinto haría todo el trabajo, así que lo embestí de golpe, sintiendo como su entrada era quebrantado por mí, rodeándome con un gran calor. Él grito con un gemido asfixiante, y lo mire al instante, - ¿Hice algo mal? – pregunté, conteniéndome de continuar, a pesar de que su interior me apresaba.
-Eres algo rudo, pero está bien, sigue sin contenerte – indico, así que cerré mis ojos, para comenzar a salir e introducirme en él nuevamente con brusquedad, intentando no escuchar sus gritos, y sintiendo como movía sus caderas para que me hundiera más en él, como si me necesitara.
El calor que me apresaba era insoportable, aun que podía sugerir que era principalmente por la época estival, pero la verdad era que lo necesitaba y deseaba seguir avanzando, pero no sabía como preguntarle eso, ya que no quería hacerle daño y si me pedía que paráramos en ese punto, lo haría.
Sin saber como, leyó mi expresión y sonrió, -No te preocupes, ya estoy acostumbrado – dijo sin dejar de mirarme con cierta ternura, pero esta respuesta no me tranquilizo, ya que trague saliva por mi nerviosismo, porque a pesar de ser el chico militar, estaba muy nervioso, y cuando logro nuevamente leer mis pensamiento, soltó una pequeña risa.
-Alexy - dije con rabia, no era el momento para tomarme el pelo, así que solo tome mi erección, para colocarla en su entrada, porque el sistema era básico y mi instinto haría todo el trabajo, así que lo embestí de golpe, sintiendo como su entrada era quebrantado por mí, rodeándome con un gran calor. Él grito con un gemido asfixiante, y lo mire al instante, - ¿Hice algo mal? – pregunté, conteniéndome de continuar, a pesar de que su interior me apresaba.
-Eres algo rudo, pero está bien, sigue sin contenerte – indico, así que cerré mis ojos, para comenzar a salir e introducirme en él nuevamente con brusquedad, intentando no escuchar sus gritos, y sintiendo como movía sus caderas para que me hundiera más en él, como si me necesitara.
Entreabrí mis ojos y logre ver su expresión, la cual seguía siendo tan erótica, porque sus ojos se entrecerraban, sus mejillas estaban teñidas y sus labios dejaban salir sus fuertes gemidos cada vez que sacaba mi miembro hasta el borde y lo volvía a penetrar hasta el fondo.
Sabía que mi conciencia se estaba hiendo lejos por cada nuevo movimiento, pero me extasiaba todo de él. Busque sus labios, y con fuerza lo bese, lo cual más que una caricia, fue un atrevimiento, sin embargo, aprovecho para juntar su lengua con la mía, recorriendo toda mi boca.
Sabía que mi conciencia se estaba hiendo lejos por cada nuevo movimiento, pero me extasiaba todo de él. Busque sus labios, y con fuerza lo bese, lo cual más que una caricia, fue un atrevimiento, sin embargo, aprovecho para juntar su lengua con la mía, recorriendo toda mi boca.
Pase una de mis manos por su abdomen, hasta llegar a su erección, para tomarla y comenzar masturbarlo con la mima brusquedad que daba mis estoques. Y en ese momento, no pudo continuar con su lengua, separándose para seguir con sus sonidos. No sé en qué instante, pero había pasado sus manos por mi espalda, comenzando a rasguñarme por mi rudeza, sin embargo, no me dolía realmente, ya que si lo comparaba con su interior, que era destruido por mí, una y otra vez, no podía sentir nada más.
Entre el sudor, los jadeos, las respiraciones, parecía que dos hombres podían amarse de la misma manera que cualquier otra pareja, y al pensarlo mejor, esto ya había ido muy lejos, ¿Después yo podría olvidar y seguiríamos siendo los aliados en mi venganza?, me pregunte descarrilado, y entre mi nublada vista, vi a Alexy gritando, lastimándome, hundiéndonos.
Al sentir que iba a terminar, repetí su nombre con mi respiración entrecortada, y el gimió, - Por favor no te vayas a salir – suplicando, corriéndose en mis manos, dejando ver que no era el único que estaba disfrutando esto. Apoye mi cabeza en uno de sus hombros, para entregarle las ultimas estocadas, sintiendo como apretaba mi miembro para que no parara, pero termine explotando en su interior, liberando mi semen y un gemido, que resulto ser menos intenso que el suyo.
Entre el sudor, los jadeos, las respiraciones, parecía que dos hombres podían amarse de la misma manera que cualquier otra pareja, y al pensarlo mejor, esto ya había ido muy lejos, ¿Después yo podría olvidar y seguiríamos siendo los aliados en mi venganza?, me pregunte descarrilado, y entre mi nublada vista, vi a Alexy gritando, lastimándome, hundiéndonos.
Al sentir que iba a terminar, repetí su nombre con mi respiración entrecortada, y el gimió, - Por favor no te vayas a salir – suplicando, corriéndose en mis manos, dejando ver que no era el único que estaba disfrutando esto. Apoye mi cabeza en uno de sus hombros, para entregarle las ultimas estocadas, sintiendo como apretaba mi miembro para que no parara, pero termine explotando en su interior, liberando mi semen y un gemido, que resulto ser menos intenso que el suyo.
Con cuidado me desprendí de su cuerpo, viendo como sangraba, lo cual no sabía si era normal, así que temí que le hubiese hecho daño. Lo mire con miedo, y a pesar de que nuestras respiraciones no se calmaban aun, solo leyó mi mente, y con la mejor respuesta que pudiese darme, tomo mis mejillas, acercándome a su cara, donde me dio un suave beso, tan tierno que me dejo nadando en ese cariño tan acogedor. Nos miramos sonrojados y me dio una sonrisa.
-Nunca creí que fueras tan rudo para tú primera vez, de verdad me buscare chicos de la escuela militar – dijo levantándose a penas, pero yo lo tome de sus hombros, acostándolo de nuevo, y lo mire con odio, porque no me había gustado para nada su comentario, ya que lo habíamos hecho, y eso, solo significaba que era mío, !solamente mío!, y a pesar de que podía ser parte de mi egoísmo, no deseaba que nadie más tuviese la oportunidad de ver sus lindas expresiones. Aparte yo igual era de él y dudaba que pudiese vivir sin su cuerpo, de verdad me había cautivado con todos sus gestos y sensaciones, que seguían estampadas en mi mente.
Me miró sorprendido y sonrojado, sin saber que pensar, - Por favor Alexy se mi novio, prometo siempre ser solo tuyo, por siempre – dije muy decidió, porque algo que era sumamente cierto, era que seguía a quien amaba con pasión y comprendía perfectamente que los sentimientos que podía construir duraban por siempre, si me atendían bien.
Por unos segundo todo se mantuvo quieto, pero me sonrió, acariciando una de mis mejillas, - Como siempre tan infantil – exclamo suspirando, cerrando sus ojos ruborizado, pero continuo, - Solo un niño podría decir algo así, porque en algún momento te aburrirás de mí, lo sé, como debes ver, no soy un chico ingenuo -, se levantó, ignorando mi cara de desconcierto y comenzó a buscar su ropa, sin importar lo pegajoso que estaba, en todo sentido.
-Lo sé, no soy un adulto, pero ellos son los únicos que no saben que los amores duran por siempre, y tal vez sea ingenuo, pero eso quiero creer, así que haré todo lo que pueda para hacerte feliz, por favor acéptame -, lo abrace por su espalda, con fuerza, pero de sus mejillas cayeron lágrimas, las cuales yo seque con mis dedos levemente, - Prometo que no lloraras más, no permitiré que nadie te haga daño.
-¡Callate!- grito, dejándome atónito y me empujo con furia, para comenzar a vestirse con rapidez, - Ya lo habíamos acordado, esto…nunca paso – dijo, para salir corriendo.
Cuando llegue a esta ciudad, una gran ola cayo sobre mí, llena de pensamientos pesimistas, pero a pesar de esto, un chico logro iluminar mi vida, ayudándome en mis absurdos planes con entusiasmo y alegría, pero un día se alejó de mí, sin que pudiese hacer algo al respecto, porque no podía recordar que lo habíamos hecho por un acuerdo y era un hombre de palabra, sin embargo,aun esos sentimientos que habían aflorado los conservaba, pero ya no podía hacer nada.
------
No hay comentarios.:
Publicar un comentario